Parte dos: Planes coordinados entre agencias

Venezuela Regional

RMRP
Población necesitada
7,2 millones
Población meta
3,3 millones
Requerimientos (US$)
1,4 mil millones
Refugiados y migrantes necesitados
5,5 millones
Comunidades de acogida necesitadas
1,7 millones
Refugiados y migrantes destinatarios
2,6 millones
Comunidades de acogida destinatarias
660,000

Análisis del contexto, crisis y necesidades

Los acontecimientos políticos, de derechos humanos y socioeconómicos en la República Bolivariana de Venezuela han dado lugar al mayor movimiento de refugiados y migrantes de la historia reciente de América Latina y el Caribe. A noviembre de 2020, de los aproximadamente 5,5 millones de refugiados y migrantes de Venezuela desplazados en todo el mundo, unos 4,6 millones estaban acogidos en la región y se estima que un millón de ellos se encontraban en situación irregular. A pesar de las devastadoras y constantes repercusiones socioeconómicas y humanas de la COVID-19, los países de América Latina y el Caribe han seguido mostrando una gran solidaridad con los venezolanos, facilitando el acceso a los derechos básicos y a servicios que salvan vidas, y apoyando su integración. Sin embargo, la situación ya precaria de muchos refugiados y migrantes de Venezuela y de las comunidades de acogida afectadas está alcanzando niveles alarmantes. Las capacidades nacionales y locales se han visto peligrosamente afectadas por el impacto continuo de la COVID-19 en América Latina y el Caribe, lo que amenaza el tejido social general en los 17 países que abarca el Plan Regional de Respuesta para los Refugiados y Migrantes (RMRP por sus siglas en inglés).

Algunos países han incluido a los venezolanos en los programas de bienestar social establecidos durante la pandemia, pero es necesario que los socios de la iniciativa R4V intensifiquen considerablemente sus esfuerzos para ayudar a las personas en situaciones cada vez más precarias. En una región caracterizada por altos niveles de trabajo informal, la aplicación de medidas destinadas a frenar la propagación de la COVID-19 (incluidos los cierres de fronteras, los confinamientos, los toques de queda y otras medidas de cuarentena) ha tenido un efecto desproporcionadamente grave en los refugiados y los migrantes. Sin ahorros ni redes de seguridad social alternativas, muchas personas no pueden cubrir sus necesidades básicas ni acceder a servicios vitales debido a la pérdida de empleo.

La interrupción o limitación de los movimientos entre fronteras ha reducido la capacidad de los refugiados y migrantes para ingresar y permanecer regularmente en algunos países en 2020. Esto ha dado lugar a un aumento de los cruces irregulares de fronteras y a la exposición a riesgos de protección. El deterioro de la situación económica y social en muchos países ha hecho que algunos refugiados y migrantes consideren la posibilidad de retornar, a menudo a través de canales irregulares. Esto ha planteado preocupaciones adicionales en materia de protección y salud. Al mismo tiempo, se observó un número creciente de reingresos a países vecinos hacia finales de año.

Situación prevista para 2021 y más allá

Se prevé que en 2021 los movimientos de refugiados y migrantes en la región, incluso a través de canales irregulares, continúen a pesar de los efectos duraderos de la pandemia de la COVID-19, las posibles restricciones en los cruces fronterizos o la falta de oportunidades para regularizar su estancia en los países de destino. Las personas en esas situaciones irregulares seguirán siendo muy vulnerables a la explotación y el abuso, incluida la violencia, la discriminación, el contrabando y la trata.

Debido a las complejas perspectivas económicas y políticas, la mayor dependencia de la asistencia humanitaria de emergencia en las esferas de la salud, la vivienda, la alimentación, la protección y el acceso a la educación se refleja en el aumento de las necesidades esbozadas en el RMRP de 2021.

La pandemia de la COVID-19 ha dado lugar a un aumento espectacular de los casos notificados de violencia de género y necesidades de salud mental, lo que ha dado lugar a una inseguridad alimentaria generalizada, a un aumento de los niveles de desnutrición y a un incremento de la indigencia, especialmente entre las personas más vulnerables, a saber, los niños no acompañados y separados, los hogares monoparentales, las mujeres y las niñas que corren el riesgo de sufrir violencia de género y trata, los ancianos, las personas con enfermedades crónicas, la comunidad LGBTQI+ y las personas en situación irregular.

La xenofobia y la estigmatización van en aumento, a menudo basadas en percepciones negativas asociadas con el temor a la propagación del virus y el aumento de las tasas de desahucios y de personas sin hogar, lo que da lugar a un círculo vicioso de irregularidad, vulnerabilidad, desplazamiento y estigmatización.

Response priorities in 2021

El RMRP 2021  de Venezuela abordará las necesidades identificadas mediante esfuerzos considerablemente mayores en sus diferentes sectores. Mantendrá un equilibrio entre las respuestas, centrándose en la asistencia humanitaria inmediata y en actividades de protección que tiendan un puente entre el nexo humanitario, el desarrollo y la paz, respondiendo a las necesidades de resistencia e integración a más largo plazo de las poblaciones afectadas y las comunidades institucionales de acogida. Por consiguiente, el RMRP de 2021 es el resultado de un proceso intrarregional de planificación estratégica impulsado sobre el terreno, en el que participan 158 organizaciones que hacen llamamientos en consulta con todos los gobiernos de los países de acogida, las comunidades y autoridades locales, la sociedad civil y las organizaciones religiosas, el Movimiento de la Cruz Roja y la comunidad de donantes, así como consultas con refugiados y migrantes de Venezuela.

La Plataforma Regional de Coordinación Interinstitucional (R4V) es convocada por ACNUR y la OIM para coordinar las actividades de respuesta en 17 países de América Latina y el Caribe. En 2021, fortalecerá aún más la coherencia y la consistencia de toda la respuesta. La respuesta refleja las diversas necesidades temáticas y los objetivos de la respuesta, y está estructurada en nueve sectores regionales con el apoyo adicional de seis grupos de trabajo, todos ellos dirigidos por diferentes organizaciones no gubernamentales y organismos de las Naciones Unidas que seguirán proporcionando un liderazgo sectorial estratégico en 2021.

Como complemento de la labor de la Plataforma Regional, los mecanismos de coordinación locales especializados (ocho Plataformas Nacionales y Subregionales) colaborarán con los gobiernos de acogida en la coordinación operativa y la aplicación del RMRP. Esas plataformas nacionales y subregionales están establecidas en Brasil, Chile, Colombia, Ecuador y el Perú a nivel nacional, y en el Caribe, América Central y México y el Cono Sur a nivel subregional. Su configuración sectorial se adapta al contexto de la situación y a la capacidad operativa de los gobiernos y de los socios del RMRP, teniendo en cuenta las estructuras de coordinación existentes así como las necesidades de los refugiados y los migrantes en el contexto específico.

En 2021, el RMRP procura complementar y seguir fortaleciendo las respuestas nacionales y regionales de los gobiernos, incluido concretamente el Proceso de Quito como principal foro técnico de coordinación intergubernamental regional en el que se debaten y adoptan políticas clave en relación con los refugiados y migrantes de Venezuela.

Más información

Notas

  1. La cifra de personas necesitadas corresponde a los refugiados y migrantes de Venezuela en destino (PN: 3,8M / objetivo: 2,3M), en movimiento pendular (PN: 992k / objetivo: 188k) y a los repatriados colombianos (PN: 625k / objetivo: 174k), así como a las comunidades de acogida (PN: 1,7M / objetivo: 660k). Para obtener información adicional sobre los refugiados y migrantes de Venezuela en tránsito (PN: 285k / objetivo: 212k), sírvase consultar el Plan Regional de Respuesta para los Refugiados y Migrantes.