Parte dos: Planes coordinados entre agencias

Sudán

HRP
Población necesitada
13,4 millones
Población meta
8,9 millones
Requerimientos (US$)
1,8 mil millones
Población total
43,8 millones
Nivel de ingresos
Bajo
INFORM Severity Index
4.6 / Muy alto
Llamamientos consecutivos
1993 - 2021
Personas beneficiadas (2020)
8,8 millones

Análisis del contexto, la crisis y las necesidades

La continua transición política ha abierto oportunidades para la consolidación de la paz y la participación internacional. Sin embargo, las necesidades humanitarias han seguido aumentando, impulsadas por una crisis económica, la COVID-19, niveles récord de inundaciones, conflictos localizados y brotes de enfermedades.

En 2020 se han registrado algunos avances para hacer frente a la crisis económica. En una conferencia internacional se obtuvieron promesas de apoyo financiero, incluso para un programa de transferencia de efectivo; el FMI inició un programa de apoyo a las reformas económicas; y el Gobierno de los Estados Unidos anunció la intención de retirar a Sudán de la Lista de Estados Patrocinadores del Terrorismo, lo que constituye un impedimento para garantizar el alivio de la deuda y el financiamiento internacional. Sin embargo, este apoyo todavía no es suficiente para permitir las reformas económicas y mitigar al mismo tiempo los efectos en las personas vulnerables. La economía ha seguido deteriorándose, exacerbada por el impacto socioeconómico de la COVID-19, con el aumento de la inflación, la escasez de combustible y medicamentos y el aumento de los precios de los alimentos.

El conflicto sigue siendo inferior a los niveles de 2016 y anteriores. En 2020, el Gobierno llegó a un acuerdo de paz con varios grupos armados en Darfur, el Nilo Azul y Kordofan del Sur (las Dos Áreas), aunque dos grupos clave que controlan ciertas partes del país aún no han firmado este acuerdo. No obstante, se han producido varios incidentes de violencia en Darfur, Kordofán del Sur y Sudán oriental que han afectado a cerca de 100.000 personas. La preocupación por la protección sigue siendo un factor determinante de las necesidades humanitarias del país. Si bien el proceso de paz puede abrir oportunidades para soluciones duraderas, éstas aún no se han encontrado. Millones de personas siguen viviendo en situación de desplazamiento prolongado dentro y fuera del país en calidad de refugiados.

La escalada militar que comenzó el 3 de noviembre en Etiopía (región de Tigray) dio lugar a una afluencia de refugiados en Sudán del Este. Al 22 de noviembre, 40.277 refugiados etíopes han cruzado la frontera con Sudán, en comparación con 146 personas el 9 de noviembre. Los socios humanitarios, bajo la dirección de ACNUR, tienen previsto responder a 100.000 inmigrantes procedentes de Etiopía en un plazo de seis meses y elaborar un plan de contingencia para 200.000 personas durante el mismo período.

Continúan los nuevos brotes de malaria, poliomielitis, chikungunya y fiebre hemorrágica viral. El aumento del número de infecciones por la COVID-19 está ejerciendo una presión adicional sobre un sistema de salud ya débil. En 2020 también se produjo el peor episodio de inundaciones en décadas, que afectó a casi 900.000 personas, dañó viviendas y provocó pérdidas de medios de subsistencia y de producción agrícola.

Situación prevista para 2021 y más allá

Se prevé que un total de 13,4 millones de personas (más de la cuarta parte de la población) necesitarán asistencia humanitaria en 2021. Esto representa un aumento de un tercio desde 2020 y el nivel más alto en una década. Alrededor de 7,3 millones de personas necesitarán asistencia de emergencia para necesidades que pongan en peligro su vida, mientras que 13 millones de personas necesitarán servicios humanitarios debido a que el nivel de vida es muy bajo. Las necesidades más importantes incluyen la salud, el agua y el saneamiento, y la seguridad alimentaria. Un total de 7,8 millones de personas necesitadas son mujeres y niñas. Entre los grupos especialmente vulnerables se encuentran 2,5 millones de desplazados internos y 1,1 millones de refugiados, en su mayoría de Sudán del Sur. Poco más de la mitad de las personas necesitadas se encuentran en los estados afectados por el conflicto de Darfur y las Dos Áreas, que tienen las tasas más altas de inseguridad alimentaria. Pero los mayores aumentos de personas necesitadas han sido en el este y el centro, provocados por la crisis económica. Las preocupaciones de protección seguirán siendo prominentes, con un mayor impacto en las personas más vulnerables.

Evolución de las necesidades y requerimientos (2016 - 2021)

Es probable que los factores causantes de la necesidad persistan hasta el año 2021. Obtener acceso al alivio de la deuda y a los financiamientos de las IFI llevará tiempo. Los esfuerzos de reforma económica siguen estando en peligro, ya que el apoyo de los donantes no está todavía al nivel necesario para mitigar los posibles efectos dolorosos en la población. Es probable que la situación económica limite las mejoras de los sistemas de salud, y es probable que continúen ocurriendo brotes importantes de enfermedades, ya que los avances para hacer frente a los desplazamientos prolongados requerirán una inversión significativa en desarrollo y servicios. Es probable que se vuelvan a producir inundaciones de gran magnitud, aunque no sea a los niveles de 2020.

Después de 2021, la evolución de las necesidades dependerá de la crisis económica, la estabilidad de la transición política, el proceso de paz y el apoyo económico y de desarrollo internacional. La Paz de Juba ha vuelto a retrasar la transición - hasta enero de 2024 - con el traspaso de los militares en julio de 2022. Permite a sus firmantes postularse para elecciones en el futuro y les da un lugar en el ejecutivo. Es probable que a medio plazo persistan importantes necesidades humanitarias.

Prioridades de la respuesta en 2021

A medida que han aumentado las necesidades, las organizaciones humanitarias han incrementado la asistencia a pesar de los problemas operativos que plantean la COVID-19 y la crisis económica. Sin embargo, sigue habiendo déficit en la financiación. Las mejoras en el acceso humanitario bajo el Gobierno civil de transición -incluidas las zonas bajo control de grupos armados no estatales- han facilitado la prestación de la ayuda. Si bien la financiación de las operaciones humanitarias en 2020 alcanzó el nivel más alto desde 2011, no se mantuvo a la par del crecimiento de las necesidades, lo que dio lugar a un déficit de financiación mayor que en 2019. En general, las operaciones humanitarias llegaron a 8,8 millones de personas en 2020 con algún tipo de asistencia. Se necesita un total de 1.800 millones de dólares para apoyar la respuesta humanitaria en 2021. El PRH de 2021 se basa en el cálculo de costos por actividades y en el número de personas destinatarias de la asistencia.

En 2021, el PRH dará prioridad a la asistencia multisectorial para salvar vidas en las zonas con mayor convergencia de gravedad de las necesidades, incluida la preparación de la respuesta para las inundaciones recurrentes, los conflictos y los brotes de enfermedades. Los socios ampliarán la asistencia alimentaria, la prevención y la respuesta a las enfermedades y la respuesta de emergencia a las personas recientemente desplazadas por los conflictos o las inundaciones. En la respuesta también se dará prioridad a los servicios vitales, como los servicios sanitarios esenciales (incluidas la vacunación y la atención prenatal), la vigilancia y la respuesta a las enfermedades transmitidas por el agua y las transmitidas por vectores, la educación, las oportunidades de subsistencia, el agua y el saneamiento, la nutrición suplementaria y la alimentación escolar, con el fin de evitar un mayor deterioro.

Por último, el PRH dará prioridad al enfoque de las necesidades de protección basado en los derechos, en particular en Darfur, donde está previsto que concluya la misión de mantenimiento de la paz de la UNAMID. El modus operandi de la prestación de ayuda humanitaria apoyará, en la medida de lo posible y según proceda, el desarrollo de la capacidad de la comunidad para sostener soluciones duraderas y promover la paz social.

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