Parte dos: Planes coordinados entre agencias

Níger

HRP
Población necesitada
3,8 millones
Población meta
2,2 millones
Requerimientos (US$)
500 millones
Población total
24,2 millones
Nivel de ingresos
Bajo
INFORM Severity Index
3.7 / Alto
Llamamientos consecutivos
2011 - 2021
Personas beneficiadas (2020)
1,1 millones

Análisis del contexto, la crisis y las necesidades

El año 2020 se ha caracterizado por una inseguridad persistente y creciente en ciertas zonas fronterizas entre Níger y los países vecinos (Nigeria, Malí y Burkina Faso). Las actividades de los grupos armados no estatales en las regiones de Diffa, Tillabéri y Tahoua y las incursiones recurrentes de los grupos armados no estatales de los países limítrofes provocaron movimientos de población, en particular en las regiones de Tillabéri y Maradi. Al 30 de septiembre de 2020, el número de personas en movimiento (desplazados internos, refugiados y repatriados) se estimaba en más de 530.000, lo que supone un aumento del 21% en comparación con 2019. Sólo en las regiones de Diffa, Maradi, Tillabéri y Tahoua, el número de desplazados internos aumentó en un 37%. La inseguridad ha dado lugar al cierre de 356 escuelas, lo que ha afectado a más de 33.500 niños en Maradi, Tillabéri y Tahoua. También aumentó el número de violaciones de los derechos humanos. En total, al 30 de septiembre se registraron 1.758 incidentes de protección. El número de casos de violencia de género registrados aumentó en un 133%, de 1.399 en 2019 a 3.261 en 2020.

Las inundaciones ocurridas en el Níger entre agosto y septiembre causaron grandes daños. Al 20 de octubre, 632.000 personas (el triple de lo previsto por el Gobierno) de 116 comunas (44%) de todo el país se vieron afectadas por la destrucción de más de 50.000 viviendas y más de 18.000 hectáreas de zonas agrícolas, y la pérdida de más de 15.000 pequeños rumiantes. Esas pérdidas debilitarán las condiciones de vida de poblaciones de por sí vulnerables.

Al 31 de octubre, la epidemia de la COVID-19 también ha afectado la vida cotidiana de los nigerianos en 28 de los 72 distritos sanitarios. Su impacto no ha sido fuerte en términos de pérdida de vidas humanas (69 muertes al 31 de octubre de 1.220 personas declaradas positivas, es decir, una tasa de mortalidad del 5%). Sin embargo, sus efectos se han dejado sentir en el plano económico. Las restricciones de movilidad introducidas por el Gobierno para limitar la propagación del virus restringieron el acceso de la población a los alimentos necesarios.

Además de la COVID-19, Níger experimentó otros tres brotes de enfermedades, a saber, el sarampión, el virus de la poliomielitis de tipo 2 provocado por una vacuna y la malaria. Según los registros de las autoridades sanitarias publicados en septiembre de 2020, el sarampión afectó a 2.685 personas, la poliomielitis a 5 personas y hubo más de 2 millones de casos de malaria. La desnutrición y la inseguridad alimentaria son también grandes preocupaciones, que afectan a más de 2 millones de personas.

Las escoltas impuestas por el gobierno debido a la inseguridad han contribuido en gran medida a restringir el acceso humanitario. En Tillabéri y Tahoua se cancelaron más de seis misiones de evaluación entre enero y julio por motivos relacionados con las necesidades de escolta, lo que privó a varios miles de personas afectadas de la tan necesaria asistencia humanitaria. En octubre, más de 30.000 personas se vieron privadas de acceso a los servicios de atención de la salud debido al cierre de los centros de salud en los distritos de Ayorou y Banibangou en Tillabéri a causa de la inseguridad. La rehabilitación de las instalaciones hidráulicas no pudo llevarse a cabo en la región de Tillabéri, lo que privó a más de 12.000 personas, que vivían en 12 sitios, del acceso al agua potable.

El año 2020 fue un año impredecible. La COVID-19 anuló la planificación inicial para 2020, lo que llevó a la revisión del PRH 2020 en julio. Las personas necesitadas (PiN) fue revisado de 2,9 millones a principios de año a 3,7 millones en la revisión de medio año, y la meta aumentó de 1,8 millones a 2,2 millones durante el mismo período.

A pesar del bajo nivel de financiamiento recibido (44% de los fondos solicitados para el 2 de noviembre de 2020), la comunidad humanitaria pudo prestar asistencia a 1,07 millones de personas, es decir, el 49% de las personas a las que se dirigió la asistencia. Se prestó asistencia alimentaria a 1.073.088 personas, mientras que el 73% de las personas a las que se dirigió la asistencia pudieron beneficiarse del acceso temporal al agua potable.

Situación prevista para 2021 y años posteriores

Los efectos de las inundaciones de este año, las sequías localizadas, la COVID-19, así como los conflictos armados y las actividades de los grupos armados no estatales (incluidas las agresiones físicas y las violaciones de los derechos humanos), los desastres climáticos, los problemas de salud y de agua y la desnutrición aumentarán el número de personas vulnerables que ya viven en condiciones precarias. A la luz de este contexto, es muy probable que el número de personas que necesitan asistencia humanitaria aumente en 2021.

Gráfico

Evolución de las necesidades y los requerimientos (2016 - 2021)

Prioridades de la respuesta en 2021

En 2021, la atención se centrará en la mitigación de los efectos de los diversos impactos en los medios de vida de las poblaciones afectadas, pero también en asegurar una mayor protección de las comunidades afectadas. Así pues, se estima que en 2021 se beneficiarán de la asistencia humanitaria unos 2,2 millones de personas. A pesar de la tendencia al aumento de las necesidades, esta cifra, que es casi la misma que tras la revisión del PRH en julio de 2020, es el resultado de una mejor orientación de los grupos temáticos (centrada en las personas que necesitan asistencia con urgencia) y de una mejor sinergia con los agentes de desarrollo en el marco del Nexo. Por ejemplo, el objetivo del grupo temático sobre seguridad alimentaria se dividió entre el Plan Nacional de poblaciones vulnerables, que cubre las necesidades del 31% de las personas afectadas, y el PRH, que cubre el 69% restante. Dado que el costo medio por beneficiario no ha variado, el presupuesto necesario para 2021 se estima en 500 millones de dólares.

Más información

Notas

  1. Cifras provisionales sujetas a cambios tras la revisión del marco armonizado que establece las personas necesitadas de seguridad alimentaria.